Aquella alocada adolescente era una enamorada del amor, seguía creyendo en él como pocos lo hacían. Le maravillaba, pensaba que era lo más grande que podía existir. Aquello que movía a todas las personas. Deseaba que la amaran. Y cuando ocurrió se percató de que
el amor es tan fantástico como destructivo. Todos amamos alguna vez, pero solo cuando ese amor es correspondido, solo entonces, es realmente increíble. No podemos controlar de quien nos enamoramos ni
pretender amar a quien no lo hacemos.
La alocada chica espera a ese chico al que pueda corresponder, aunque teme no poder hacerlo nunca.
No encontrarle.